Norman, el cansado director de un teatro en un muelle de un balneario, ha trabajado allí toda su vida. Se resiste a aceptar que el ayuntamiento, propietario del teatro, planee contratar una gerencia más comercial para aumentar la audiencia. A medida que la historia se desarrolla, Norman se da cuenta de que quizá sea hora de seguir adelante y dejar atrás el recuerdo de Alma Cogan, la cantante de los años 50 y 60 que actuó en el teatro hace años. Junto a Sandra, su devota y abnegada asistente, decide dejar el teatro para que ella pueda cumplir su sueño de ser cantante profesional, surgiendo inesperadamente un romance tardío entre ambos.